Hay días de invierno en los que el mar Mediterráneo parece encogerse. En Ibiza, este fenómeno tiene nombre propio: las minves de gener, un episodio natural bien conocido en las islas que, pese a repetirse cada año, sigue sorprendiendo a residentes y visitantes.
Durante estos días, la playa de Talamanca ofrece una imagen poco habitual. Zonas que normalmente permanecen cubiertas por el agua han quedado al descubierto, dejando ver rocas, arena húmeda y el característico verdín oscuro que solo aparece cuando el nivel del mar desciende de forma excepcional. Un paisaje casi irreconocible que ha sido captado por el fotógrafo ibicenco Paco Natera, quien ha documentado este momento singular del litoral de la isla.
Las minves de gener no tienen un origen misterioso, aunque su efecto resulte llamativo. Se producen por la coincidencia de altas presiones atmosféricas, escaso viento y bajas temperaturas, una combinación que provoca un descenso notable del nivel del mar durante varios días. No se trata de una marea extrema ni de un fenómeno peligroso, sino de un ajuste natural del Mediterráneo típico de los meses de invierno.
El resultado es una Ibiza diferente, más desnuda, en el que el litoral revela lo que habitualmente permanece oculto bajo el agua. Este descenso del mar permite pasear por la orilla, observar el fondo marino sin mojarse los pies y redescubrir la costa desde una perspectiva poco común.
Se trata, en cualquier caso, de un fenómeno pasajero. En cuanto cambien las condiciones meteorológicas, el mar recuperará su nivel habitual y la playa volverá a mostrar su aspecto cotidiano. Mientras tanto, Talamanca ofrece una estampa singular, de esas que solo se repiten durante unas semanas al año y que recuerdan que la naturaleza sigue marcando el ritmo en Ibiza.
Redacción









