Las aguas que rodean Ibiza albergan mucha belleza, sí, pero también amenazas ambientales. Así lo revela la selección publicada por National Geographic entre las imágenes ganadoras del Certamen MARE 2025, un proyecto impulsado por la fundación Marilles para promover la conservación del mar Balear a través de la fotografía.
En esta sexta edición, el concurso recibió 1.321 fotografías tomadas durante los últimos cinco años en las aguas del Balear y el Mediterráneo. El jurado —formado por la fotoperiodista Ana Palacios, la investigadora del CSIC Emma Cebrián y la fotógrafa Merche Llobera— eligió 31 imágenes ganadoras según criterios de calidad, originalidad y capacidad para conectar con el público. En total, se repartieron 10.000 euros entre 26 premios. Entre ellos hay que destacar los dos primeros premios y un accésit logrados por los Xavier Mas Ferrà, los dos premios en la categoría juvenil de su hija, Lluna Mas, y los dos accesits de Vicente Planells Ramon y Vicente Guasch Juan, todos ellos de Ibiza.
De entre los 26 premiados, National Geographic ha escogido las ocho mejores fotografías según su criterio. Entre ellas destacan tres imágenes de Ibiza que no captan precisamente su belleza sino sus amenazas.
El avance silencioso del cangrejo azul
Uno de los ejemplos más contundentes es la imagen del fotógrafo ibicenco Xavier Mas, premiada con un accesit en la categoría Denuntiare Accesit. Su foto retrata a un cangrejo azul (Callinectes sapidus), una especie invasora agresiva que está expandiéndose por el Mediterráneo y poniendo en riesgo a especies autóctonas.
El hallazgo ocurrió durante una excursión escolar. “Un alumno, Toni, vio un cangrejo que le llamó la atención por el tamaño y el color. Me avisó y fui a verlo: era un cangrejo azul”, explica Mas. El encuentro tuvo lugar en Cala Bassa, un escenario en el que el fotógrafo tuvo que trabajar durante cuatro días para obtener la imagen final. “Incluso pude ver cómo se apareaban”, recuerda en conversación con Noudiari.
La facilidad reproductiva de esta especie es alarmante: las hembras pueden poner entre 700.000 y 2.000.000 de huevos, un factor que acelera su expansión en detrimento de la fauna local. Su presencia es ya considerada una amenaza emergente en las islas.
Otra de las fotografías más impactantes, llega desde la costa de Ibiza y lleva por título “El monstre”, obra de Vicente Guasch Juan. Destacada con un accésit en la categoría Denuntiare, muestra una gran masa de residuos plásticos enterrados bajo la arena de Cala d’Hort con la idílica imagen de Es Vedrà al fondo.

El problema vuelve a aparecer en la fotografía Atrapada, de Alex Postigo, que muestra a una tortuga enredada en redes y una botella de plástico en el canal Jávea-Ibiza. Una estampa angustiosa.

Junto a estas denuncias, el certamen también reconoce imágenes que celebran la vida marina: desde las acetabularias —las singulares algas unicelulares conocidas como “paragüitas del océano”— hasta un calamar cazando en la oscuridad o el cuidado parental de un pez que incuba sus huevos en la boca.
La selección de National Geographic concluye con una fotografía que sintetiza la dualidad del océano: Dos mundos, de Alex Postigo. En ella, la luz de la superficie contrasta con la penumbra del fondo, recordando que la biodiversidad puede convivir en armonía… siempre que el impacto humano no cruce el límite.
Galería de todas las imágenes premiadas en Mare en este enlace.




Laura Ferrer









